4 estrellas, Películas

Smoking Club

A la hora de elegir una película me suelo llevar mucho por los subgéneros. No sé si es algo habitual o si soy rarito, pero si me pones un tema que me atraiga ya me has vendido media película. Ya he mencionado lo mucho que me gustan las películas sobre viajes en el tiempo o que las historias ochenteras son mi debilidad, por poner algunos ejemplos. Hay una categoría, especialmente si se trata desde un punto de vista cómico, que me hace disfrutar como un enano: las drogas. Comedias cuyo ingrediente principal es la marihuana llevan existiendo desde que puedo recordar, probablemente desde antes. Las hay para todos los gustos y colores y rara vez me defraudan, pero cuando la escriben con tanta frescura como Smoking Club es que me chiflan.

Smoking Club (129 normas) narra los acontecimientos de un club de fumadores de marihuana un jueves cualquiera. Bueno, cualquiera cualquiera no, las cosas como son. Es más, ojalá fuesen así cualquier día del club y en vez de una película de poco más de una hora hubiese sido una serie. Sí, una serie a lo Cheers. Yo la idea la suelto, si alguien la quiere coger, ahí está. Este club vive en el reino de la alegalidad para permitir a sus miembros, y cito casi textualmente, suplir unas necesidades que el mercado no satisface aún. Vamos, que vende marihuana.

La película me ha parecido muy divertida. Está contada desde tres puntos de vista, tres historias bastante independientes y autocontenidas que suceden en tres partes distintas del bar. Historias con unos diálogos bastante dinámicos y con unas interpretaciones más que aceptables, todo ello dirigido con bastante gracia por Alberto Utrera. Me ha sido complicado no acordarme de otra genial película: La fiesta, no sólo por sus más que evidentes similitudes y su bajo presupuesto, sino por el sentido del humor que desborda. Esto, evidentemente es un punto muy a favor de la película, por si alguien lo duda.

Pero antes de que vayáis corriendo a verla permitidme echar un poco el freno. Es cierto, la película me ha encantado y los diálogos me han parecido bastante buenos, pero al igual que en La fiesta se nota un poco demasiado ya no la falta de presupuesto, que en ambos casos podría hasta aportar un toque de encanto, sino la falta de experiencia de las partes implicadas. Vamos, que está muy bien, y merece la pena ser vista, pero también merece la pena hacerlo desde un poco de perspectiva. Hay chistes muy buenos, pero hay algunas partes que son un poco sosas y otras que están un poco forzadas. La historia está curiosa y no aparenta tener muchas pretensiones, pero me hubiese gustado un poco más de chispa. No sé, tal vez más presencia de las Normas, que se intuyen como algo importante en el argumento pero luego se quedan un poco en la intención. Tal vez algo más de interacción entre las distintas microhistorias… Sinceramente, no lo sé. Ojalá lo supiera, entonces estaría escribiendo yo películas y no este blog que apenas leen cuatro gatos.

El caso es que he visto la película y me he divertido, me he reído bastante y en general me ha gustado mucho. En definitiva, y aunque me cueste una tercera mención a la película, si os gustó La fiesta, os debería gustar esta, y si no la visteis,  pues ya sabéis, estáis tardando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s