3 estrellas, Series

Scream T1

Antes de entrar de lleno a opinar sobre esta serie me gustaría opinar sobre si es correcto decir que tenemos ante nosotros una adaptación de la famosa película protagonizada por Neve Campbell. En mi humilde opinión diría que no. Es otra historia, con otros personajes, no sucede en el mismo pueblo y no sabría decir si ese pueblo existe en el universo de la serie, pero ni siquiera es relevante. No existe una continuidad o ningún indicio de que los sucesos de la película tengan algún tipo de relación con los sucesos de la serie… ¡ni siquiera el asesino usa la mítica máscara¹! Esto podría no querer decir nada, se me ocurre que podría coger los derechos de una película cualquiera y hacer con ellos una serie cambiando todo el argumento y los personajes, pero manteniendo la esencia. En este caso podría decirse que la esencia se mantiene, pero es que la esencia es la misma que en cualquier otra película del género, un tipo enmascarado cargándose a gente de maneras más o menos violentas. Entonces, ¿qué diferencia habría si a esta serie en lugar de Scream lo hubiesen titulado Sé lo que hicisteis el último verano? no mucha. Es cierto que hay un par de detalles que asemejan más el show televisivo con el largometrage de Wes Craven que con el de Jim Gillespie, y no sólo que no es totalmente aburrido y previsible. Para empezar, aquí no pasa nada el último verano, por lo que ese título no tendría nada de sentido, pero bueno, podríamos haber elegido alguna que otra película similar. El detalle más relevante que nos diría que estamos ante una adaptación de la historia de Ghostface: el teléfono móvil. Era la seña de identidad del asesino de Woodboro, lo utiliza para atormentar a Sidney del mismo modo que en Lakewood su carnicero particular lo utiliza para atormentar a Emma en la serie. Como punto en común, no es malo, pero se me antoja poco. En especial cuando hay un punto discordante que a mi parecer es de total relevancia en la película original y que la gente tiende a no querer ver por mucho que un servidor se harte de hacer campaña sobre ello: la película de Scream es una parodia.

Es cierto que no es una comedia al uso, pero Scream es, desde el minuto uno, una película que parodia todo el subgénero de asesinos enmascarados dentro del género de terror. Ghostface es un asesino que, y así se decía por todos en su día, mataba a las víctimas del mismo modo que los asesinos de las películas. Eso es cierto, pero no lo hacía en plan imitador cutre. No es que nos fuésemos a encontrar escenas de asesinato en la película calcadas de escenas de asesinatos de películas como Haloween o Viernes 13. Se refiere al modus operandi. ¿A nadie le extraña que lo característico de este asesino sea que mata de la misma forma que matan los asesinos de películas? Si fuese una historia real, sería un caso de estudio, pero siendo un personaje de película, es un poco obvio. Imaginaos la situación en otro subgénero “Oh, lo que tiene de especial esa película de zombis es que los zombis son como los típicos zombis de película” ¿No es un poco evidente? Lo que hace de la película especial es que este hecho es trascendental dentro de la propia historia. No es sencillamente una licencia cinematográfica sino que los personajes son conscientes de ello, saben que sus acciones y las consecuencias de sus decisiones están ligadas a las decisiones que tomarían sus estereotipos en las películas del género. De esta forma, Wes Craven le está diciendo a sus espectadores que todo este tipo de películas que son cutres y predecibles. Que nada que lo que vamos a ver nos va a sorprender y que el argumento es de lo más simplón. Podría hablar del tema tendido, hablar de por qué Scream es una parodia es uno de mis temas favoritos, pero no quiero extenderme, el punto es que esta parodia en la serie no existe, y eso me fastidia un poco. Por eso no creo que deba ser considerado una adaptación y que el uso de los derechos ha sido meramente comercial.

Pasemos a la serie, que los dos párrafos anteriores han quedado más largos de lo que me habría gustado.

El argumento no está mal, pese a que siga siendo otra historia de un asesino en serie, el formato televisivo permite ahondar un poco más en los detalles y hacer que sea un poco más que el mero hecho de ver a un tipo matar de distintas formas a los personajes. El número de personajes se me antoja un poco escaso, en una película de dos horas no es algo negativo, pero en este caso obligas a que el número de asesinatos sea tirando a escaso, mientras que el número de intentos de asesinato sea inusualmente largo. Porque no quieres quedarte sin reparto a la mitad de la serie, claro. Además el reducido número hace que no haya un gran número de personas de las que sospechar, sobre todo si, y esto me parece un buen punto, se mantiene la concordancia con aquellos a los que has sacado de la lista definitivamente porque han hecho algo que hace evidente que no están implicados, como por ejemplo, morir. Aún pese al reducido número de sospechosos no ha sido sino hasta el último episodio de la temporada que he sabido con certeza quién era el asesino, lo que siempre es de agradecer, e incluso uno de los que tenía casi seguro como culpable resultó que no lo era. Cosas de la vida.

Una vez desenmascarado el responsable no me ha dado la sensación de que haya ninguna inconsistencia argumental, aunque pasó bastante tiempo entre que vi el segundo capítulo y el tercero y he podido olvidar algún detalle. Casi todos los cabos se atan y los que no, sólo se me ocurren un par, así a bote pronto, espero que sean de cara a la segunda temporada que empezaré a ver en breves.

A rasgos generales diría que estamos más ante una serie de misterio que una de miedo propiamente dicha, no ya porque de o no miedo, pues dichas películas nunca fueron muy de dar miedo si somos sinceros, sino por la ausencia de carnicería, centrando más la trama en las investigaciones que los protagonistas hacen sobre el asesino, y en que dichas investigaciones cuenten la historia del mismo. Que uno no se lía a matar así por que sí, algún motivo habrá. Eso combinado con los típicos dramas adolescentes en los que puede uno pensar cuando no está evitando ser degollado por un asesino enmascarado, claro.

Como serie, pese a que se podría decir que está orientada a un público más bien adolescente y no vamos a encontrar tramas supercomplejas ni diálogos reveladores, me ha dejado un buen sabor de boca. Vamos, que me ha gustado. No sería la primera serie que recomendaría en una conversación, pero se deja ver. Como algo que destacar me quedo con el personaje de Audrey, que me ha encantado, así como con la actriz que la interpreta, Bex Taylor-Klaus, a la que pudimos ver como Bullet en la versión americana de The Killing, otro gran personaje.

×××

1 – Esto me decepcionó un poco, lo reconozco.

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